miércoles 11 de noviembre de 2009

No será por Saramago que arderemos en los infiernos

El nuevo pegamento Saramago mantiene los frescos de Miguel Angel bien pegados de los dedos a la resbaladiza Sixtina.

El experimento del Nobel de Literatura ha dado demasiadas pruebas tristes de que es ni más ni menos que un premio a la contribución de un autor por fomentar la paz mundial (el discurso de una Miss Universo) a través de sus escritos, a la corrección de la política vigente, en suma.
Ejemplos funestos y de revelaciones decepcionantes, de eso se ocupó Jorge Luis Borges describiendo las destacadas reacciones de los premiados bajo el común denominador de la apatía, exceptuando Ernest Hemingway, quien festejó a puro brindis, naturalmente. Jean-Paul Sartre salió enseguida casi a quejarse del anuncio del Nobel, aduciendo que la academia sueca no era quién para juzgar su obra, y después de rechazarlo argumentando razones ideológicas, telefoneó a los miembros de la academia preguntando si había alguna manera de embolsar el palo verde discrecionalmente. Y le colgaron. Lo mismo debió haber hecho Victoria Ocampo, ya que las dos paginitas que el patriarca del matrimonio libre (entiéndase un buen cornudo casado con una lesbiana) se dignó a redactar para beneficio de los pobres de espíritu de un país del que en materia de literatura no tenía sino que aprender, dejaron a la revista Sur, en palabras de la misma Ocampo, "sin un cobre partido al medio".

Cada tanto es bueno encajarle el galardón a algún izquierdista, con o sin mérito, ahora no voy a ser tan injusto defenestrando a Saramago sólo porque no pude pasar de las cuatro páginas de su Ensayo sobre la ceguera. A José Saramago últimamente le están dando desde los cuatro costados, vientos y puntos cardinales, una sinergia de conservadurismo (zurdo y diestro) iglesia católica, comunidad judía (despreciativamente), un eurodiputado socialdemócrata, Mario David, avergonzado de ser compatriota de Saramago, la sociedad portuguesa que ha manifestado en su contra en Penafiel (donde se presentó su último libro), su colega Miguel Sousa Tavares y sigue la lista de los indignados; acaso debiéramos esperar la aparición de Robin Hood con el nombre de Saramago en una flecha.
Nuevamente, en rigor de justicia por la que es menester pegar a unos y otros y en ocasiones ahorrar aliento, concedo el crédito, aunque modesto, a un catófobo matacuras comunoide por una incorrección tan grande y ecua que podría hacerle renunciar a la nacionalidad portuguesa y, quién sabe, ¿confiscarle el Nobel?
José Saramago acaba de publicar un libro donde la emprende contra la máxima divinidad judeocristiana (tendremos que seguir esperando la gran novela gran contra Brahma, Shiva y Visnu) titulada caín, sí, con minúscula (de modo que no se salva ni el monte "ararat"), citando así todos los nombres de personajes y locaciones bíblicos involucrados en una novelita de 55$ y extrapolando y revisando a su antojo y capricho pasajes del Viejo Testamento, antiquísimo juego destinado a nunca cansar.
Entonces el teólogo José Tolentino de Mendonça lo fue a visitar a su casa a explicarle franciscanamente lo elemental, que el Génesis es una reflexión sobre la condición humana, reflexiones sobre la vida, cosas que nosotros paganos y mortales entendimos ya en el catequismo de nuestras infancias -bueno, no todas, en la de Saramago no.
No veo por qué tomarse esas molestias. Evidentemente ningún iluminado le hizo notar a Saramago que su caín no ofrece nada nuevo a un argumento agotado, que de la reivindicación del íntegro Caín en contraposición al alcahuete Abel ya se han ocupado con mejor arte Hermann Hesse en Demian y Charles Baudelaire en el poema Abel y Caín, por no hablar de su vecino ibérico Miguel de Unamuno en Abel Sánchez, el otro Nobel John Steinbeck en Al este del Edén y Ernesto Sabato en el Informe sobre ciegos; éstos a su turno lo tomaron de la secta de los cainistas y de trataditos gnósticos antiguos dos milenios. ¿Nadie le ha recordado las blasfemias poéticas de Rimbaud y Nietszche y medio centenar de autores más? ¿Y el etéreo Diario de Adán y Eva de Mark Twain, otro Nobel en Literatura?
¿No probaron a acusarlo de plagio también?

La Biblia, según él, es una "manual de malas costumbres que habría que esconder a los niños" es algo que el Evangelio se encarga de señalar desde dos mil años a esta parte, quizás le convendría echarle un vistazo, así, por picardía o descuido nomás; que los judíos son quejosos, derrotistas y hablan demasiado es el material con que el finado Norman Erlich y varios humoristas judíos nos han divertido y divierten con admirable autoironía, Mel Brooks ha parodiado a Moisés y los Quince Mandamientos de los que cinco contenían reglas para el pueblo judío y se perdieron al caérsele una tabla bajando de la montaña; quien sea que haya frecuentado (y quien sea que no) una clase de religión católica se halla en condiciones de lanzar un par de parrafitos sobre el frustrado sacrificio del hijo de Abraham, Isaac, y calificarlo de joda de pésimo gusto; acerca del Diluvio Universal nos preguntamos todavía, cinco o seis mil años después, qué cazzo esperan los de arriba para mandarnos otra agua por el estilo a barrer tanta iniquidad, y se lo pregunta hasta el último beduino pederasta que trafica opiáceos afganos a lo largo y ancho del Sahara; respecto a la caída de Sodoma y Gomorra y a los niños inocentes que -siempre según Saramago, que claramente estuvo allí y los vio sucumbir bajo una lluvia de relámpagos, lava, fuego y diarrea (y sin paraguas que es peor)- existe una muy graciosa película protagonizada por Anouk Aimée y Stewart Granger para nada condescendiente con el pueblo judío. Personalmente me atrevería a agregar que David fue desleal al derrotar a Goliat pues no peleó desarmado y la balística en una riña a manos desnudas no es propia de caballeros.
En una entrevista concedida a Clarín via correo electrónico, Saramago se despacha con declaraciones que no amenazan sacudir los cimientos de nuestros credos ni echar resplandores sobre nosotros misérrimos que deambulamos sin cesar en las tinieblas del engaño:

"Mi intención ha sido denunciar el absurdo de la "existencia" de un dios que los hombres han inventado y al que inmediatamente se han esclavizado. Siendo los hombres lo que son, el ese dios sólo podía ser lo que es: cruel, rencoroso, en suma, malo".
"Con Caín no habrá otra oportunidad (la desaparición de la humanidad). Si se trata de una victoria pírrica o no, no es cosa mía. En realidad, pienso que no nos merecemos la vida".
"A mí me bastará introducir algún desasosiego en la cabeza de mis lectores".

Sí, exacto, no se puede culpar a Saramago de faltar a la verdad. Debiera saber que justamente porque nadie en el mundo, analfabeta o docto, necesitó nunca ni necesita que le introduzcan ulteriores desasosiegos es que que nos merecemos esta vida, lo cual exime a Saramago de la obligación de publicarlos.
Sin pedantería, quisiera apuntar que agnóstico significa, literalmente, desconocedor.

Yo que vos me pongo al resguardo, José, no sea cosa que el Arcángel Gabriel esté tomando la puntería y de paso cobre tu esposa partiédolos de un rayo por vuestros nefandos pecados.

miércoles 4 de noviembre de 2009

El crucifijo que "viola los derechos humanos"


Mis queridos compatriotas no hacen sino mitigar mi pena por una nostalgia insoluble, me disuaden de sufrir por no poder reunirme con ellos. No, esta vez la cosa no es con la militancia homosexual italiana.
A una ciudadana italiana de origen finlandés, una tal Soile Lautsi, de Abano Terme (Padua) se le antojó recurrir a los tribunales porque la escuela a la que sus hijos concurrían no había quitado conforme a su pedido el crucifijo presente en aula, así de democrático, alegando "violación a la libertad de religión de los alumnos". La justicia italiana no le hizo caso, desde luego, pero la Corte europea de derechos humanos de Estrasburgo le dio la razón y ha previsto un resarcimiento por "daños y perjuicios morales" de cinco mil euros a la mujer -conque de eso se trata a la postre y para eso sirven los organismo de derechos humano. El gobierno italiano apelará contra sentencia, y si la Corte acoge el recurso del gobierno italiano el caso volverá a discutirse, en caso de convalidar la sentencia será definitiva dentro de tres meses, y en el plazo de seis meses el Comité de Ministros del Consejo de Europa pondrá bajo vigilancia al gobierno italiano decidiendo las medidas que tendrá que tomar para no incurrir en ulteriores violaciones relativas a los crucifijos que decoran las aulas.
Esto lo hace una extranjera naturalizada, y ya me resigné a aceptar que en mi Italia (donde en segundo año de primaria me cagaban literalmente a golpes por haber vivido en Argentina), la situación se ha invertido y ellos imponen las reglas con -desde luego- el pleno consenso de la izquierda. Ahora, si el gobierno de mi país no insurge con firmeza contra el capricho de una forajida y no se subleva al organismo de "derechos humanos" defendiendo no digo un símbolo religioso sino una tradición cultural consolidada en un país laico, juro, y ustedes que leen sos testigos, que pongo en un marco de antigüedades mi documento de identidad de ciudadano italiano junto a una copia de la Constitución e inicio trámites para convertirme en ciudadano argentino con derecho al voto (¡por fin!).
Lo juro.
Hoy en Italia mostrar o exhibir un crucifijo es subversivo, y efectivamente era la opinión que se tenía de los primeros cristianos del antiguo imperio romano, que representaban una amenaza al orden y al control sobre la ciudadanía, portadores de un peligroso mensaje que incitaba a la liberación, al no reconocimiento de las autoridades impuestas, porque hablaban de una nueva noción de la libertad, y, por ende, eran perseguidos, encarcelados, ejecutados, torturados, ofrecidos en pasto a las bestias feroces en las arenas, crucificados de a centenares a los costados de la Via Appia e incendiados vivos fungiendo de antorchas humanas.
Y yo soy un subversivo. Yo noto el terror, el claro terror en los políticos blandos con el Islam, temerosos de una palabra equivocada o una de más, hablando tímidamente y bajito, no sea cosa que se los oiga pronunciarse profanos al Islam, no sea que se los malinterprete.
Mi abuelo, mi abuela y mi madre son hijos de la inmigración, el éxodo italiano hacia las más remotas regiones del mundo. A mi abuelo, le extirparon un pulmón sin que ello lo salvase del cáncer, abriendo el órgano los médicos lo hallaron lleno de polvo rojizo, el polvo desprendio de los ladrillos que tuvo que picar, el primer trabajo que consiguió al llegar a la Argentina. Tenía razón mi abuelo en desear morir en Argentina, país que le había dado la oportunidad de huir de la miseria, aunque le hubiese conllevado una enfermedad terminal que lo mató en apenas tres meses reduciéndolo a un cadáver achicharrado que caminaba. Mi abuela no fue menos.
La tierra de la Italia presente es indigna del cadáver de mi abuelo y de mi abuela.
Yo, aquí en la Argentina, visito Buenos Aires (por nombrar una ciudad que conozco bien) y tengo una mezquita que convive serenamente con una hermosa iglesia ortodoxa rusa; nadie me discrimina por colgarme un rosario (no me lo cuelgo pero podría), a nadie le da calor ni frío que haya pertenecido a un culto espiritista; aquí, en Argentina, hay libertad de culto, no sé de gente que se haya desbautizado (tal ocurre en Italia), y es un país laico según tengo entendido.
Es evidente que el simbolismo de la cruz es insospechadamente poderoso, incómodo, inquietante, así debe ser. Dejemos por un momento de lado el Vaticano y a sus cardenales firmando cheques y a un Papa acorde con los tiempos que el pueblo italiano se merece, un papa oscurantista tal vez, por cierto retrógrado e intransigente, igual que los demás líderes religiosos.
Es el verdadero poder da la cruz, la cruz cristiana. El verdadero Cristianismo es este, implica rebelión, insubordinación, revuelta, subversión, desprecio del temor, desapego a las contingencias terrenales, renegación de la esclavitud. La cruz es desestabilizante y punzante, irreverente, anticapitalista.
La cruz es anárquica.

Y ahí va, dedicada a la Corte de Estrasburgo, a "daño y perjuicio moral" y que te abofetee, espero.
(Sigue mañana, tal vez, hoy estoy demasiado enojado)

miércoles 28 de octubre de 2009

OSDE y la prepaga que te parió


Retaría a singular duelo de paradojas a Mariano de no ser mi competencia desleal, yo no las inventaría, las extraería de mi propia experiencia.
Con anterioridad he nombrado a la doctora María Pía Santucci, esta vez agrego a la doctora Sandra Marchisio, y no, no tengo nada contra ellas, por el contrario estoy muy de acuerdo en que no atiendan por una obra social que no les paga, la macana es que la doctora Santucci es mi endocrinóloga y yo soy crónico, y la doctora Marchisio es mi clínico. Claro que le tengo bronca a OSDE, aunque no durará demasiado pues he decidido no abonarle más la barbaridad que me cobra. Que me cobraba. En lo sucesivo cuidaré de mi salud, no podré permitirme el lujo de una recaída o de enfermarme.
Periódicamente nosotros afectados de desórdenes endocrinos necesitamos realizarnos un análisis de sangre de alta complejidad, consultar a una endocrinóloga, y con los resultados numéricos ir graduando la dosis de levotiroxina sódica para seguir exactamente igual que antes. El análisis de sangre es carísimo, dependiendo del laboratorio, los precios alctuales, la inflación que desconocemos, la embarazosa situación de la sanidad pública y lo que es peor la privada; calculemos unos setenta pesos, sin obra social.
Yo me atiendo con la doctora Santucci que es además nutricionista y una excelente, perspicaz y honesta doctora; son otros ochenta pesos. La extracción de sangre conviene que nos la prescriba un clínico así de no tener que volver en una semana a lo del endocrinólogo; bien, la docotra Marchisio me tendría que cobrar cien pesos. Mi categoría de asociado es CX gravado, significa que soy un crónico con derecho al 70% y 40% de descuento sobre medicamentos (olvidaba que andan adulteradas algunas partidas), de lo contrario abono entero.
OSDE no paga los honorarios estipulados por contrato a la asociación médica platense, y cuando digo OSDE hablo de una cuota mensual de trescientos quince pesos que ya no estoy en grado de pagar, hasta quien arrastra una deficiencia en matemáticas desde la escuela primaria como yo se da cuenta de que le sale más barato no ser atendido por OSDE.
Según la endocrinología moderna, el hipotiroidismo no tiene cura pero sí tratamiento, lo cual no implica que los niveles de TSH, T3 y T4 se mantengan estables por un tiempo aceptable no osbtante la ingesta de levotiroxina sódica se respete. La absorción de mi organismo es óptima al hallarse libre de la inhibición inducida por ingesta concomitante de benzodiacepinas, y gracias a mis ecuaciones y al cabo de trece años de dependencia del clonazepam estoy libre de esa escoria maldita -si me apetece puedo bajarme una botella de sidra sin temer reacciones indeseables.
Lo irónico, y aquí va la paradoja, es que me afilié a OSDE para poder solventar los gastos médicos que los mismo médicos suscriptos a OSDE (salvo las doctoras Marchisio y Santucci, lo correcto sea dicho) me obligaron a enfrentar por mala praxis. Y bien, la cadena de la paradoja se acaba de romper.

viernes 23 de octubre de 2009

Oriana Fallaci. Antiactivismo homosexual III


Por la mañana leí en un blog italiano laico de valiente tinte derechista (allá el binomio izquierda-derecha tiene significado todavía) la siguiente paradoja:
"Los musulmanes nos odian por dos motivos. Uno es por ser cristianos, el otro es porque ya no somos cristianos".

De qué manera o merced a qué asociación simbólica esta y las once fotografías que componen el calendario laico 2010 del COGAM (Colectivo de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales de Madrid) contribuye a la sensibilización del HIV y el uso del preservativo sigue siendo para mí un misterio. Trato de observar detenidamente, de "interpretar", y lo único que se me ocurre es una broma de tan mal gusto como el presente "producto artístico". Lo que entiendo es la estrategia publicitaria. Autoridades religiosas y voceros de organizaciones promotoras de la familia tradicional en España no habrán sino detonado según las expectativas a fondo propagandístico y proselitistas de quienes pertrecharon la genialidad y sutileza del calendario. En serio, muchachos ¿cómo les vienen ideas tan brillantes? les juro que no sólo quedé pasmado, el deslumbramiento ante tanta riqueza argumental me saturó planchándome al piso.
Desde cardenales hasta párrocos de capilla deben haber gastado saliva en invectivas y restado valioso tiempo en salvar almas del infierno condenando la chuchería. La izquierda española, por su parte, habrá llamado a la moderación y soltado el consabido slogan de la integración comunitaria y sensiblerías dedicadas a los sectores marginados que no se privan de engrosar sus arcas. Yo en cambio me pregunto de dónde proviene el dinero de la colectividad de gays, lesbianas y transexuales para financiar sus campañas. Me contesto que de los mismos capientes fondos con que los partidos homosexuales californianos contrataron abogados rastreros e investigadores cloacales levantando las tuberías del pasado de Arnold Schwarzenegger y regando infructuosamente de mierda su candidatura a gobernador. En la España de Zapatero, que no abandona el folklore franquista y da señales de no reponerse jamás del reviente postfranquista (que segó más vidas que la Guardia Civil y los falangistas juntos), en la España de un Almodovar que mea un arbol y Hollywood o Cannes enseguida lo premia, el alcalde de Valladolid mandó remover los cricifijos de las escuelas públicas. Tengan cuidado, correctos izquierdistas españoles, porque es así que el pueblo empieza a gritar a la censura y enaltecer los símbolos prohibidos a la rentable categoría de subversivos. Sin que resulte contradictorio, quienes chillan contra la intolerancia son los primeros en no tolerar.

Le tiro una idea a ese colectivo laico multicolor -aunque no la necesitan de mí- , una auténtica osadía y un desafío creativo, apuesto a que lo apreciarán, y bajo formulación de pregunta: ¿Para cuándo el mismo calendario con la iconografía de ETA? Acaso anduviesen buscando pleitos y resarcimientos por daños a la libertad opinión hallarían un filón de oro desplumando a Hebe de Bonafini.

Oriana Fallaci:
"En cualquier esquina de la Tierra, en cualquier país, excluida la España de Zapatero, el matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer.
El derecho que se ha inventado el señor Zapatero para pagar sus deuda hacia los homosexuales que han votado por él.
No hay más que pensar en el voto masivo con que en América los gays chantajearon a Clinton y con el que en España han chantajeado a Zapatero. Tanto, que la primera decisión que Clinton tomó nada más ser elegido presidente fue meter a los homosexuales en el ejército, y una de las primeras tomadas por Zapatero fue la de darle la vuelta al concepto biológico de la familia, es decir autorizar el matrimonio y la adopción gay.
Sobre la aceptación de la homosexualidad el señor Zapatero no tiene nada que enseñarme, se sobreentiende que él no tiene que enseñarme nada de nada.
Un ser humano nace de dos individuos de sexo diferente... el señor Zapatero finge olvidar que la homosexualidad no permite procrear. Si nos hiciésemos todos homosexuales, nuestra especie se acabaría. Nos extinguiríamos como los dinosaurios.
¿Con qué derecho una pareja de homosexuales solicita adoptar un niño? Con qué derecho pretende criar un niño dentro de una visión equivocada de la vida, es decir un niño con dos paás y dos mamás? El Estado no puede entregar un niño, una criatura indefensa e ingenua a unos padres con los cuales vivirá creyendo que se nace de dos papás o dos mamás".

No copio estas líneas porque encierran conceptos originales, sino por todo lo contrario, porque son expresiones de un sentido común, de una sensatez que pueden compartir una persona letrada y culta y otra analfabeta e ignorante. Porque en su momento me pregunto cuántos personajes públicos movieron una objeción de esa índole. Lo que es inteligencia al alcance de cualesquiera ciudadano con un poco de buena voluntad no falta elitista o académico del calibre de un Umberto Eco -que al no poseer una pizca de imaginación narrativa se esfuerza por hacerse comprender por una fiel pandilla de amigos que no superan la cinco unidades- le pone el sello despreciativo de "pequeñoburgués", y lo ubico entre comillas porque el término "pequeñoburgués" no significa sustancialmente un carajo.
Somos muchísimos los que pensamos así, agréguesenos algunos parlamentarios españoles que por prudencia prefirieron coserse la boca y abrir el cierre relámpago en charlas privadas.

Autorreferencial. Lo sé, es un recurso desleal:
La Argentina es mi país adoptivo. Al principio, durante el segundo año de primaria en una escuela céntrica de mi ciudad natal, para mis compañeros sin excluir a la maestra fui el "argentino de mierda", no importaba mi origen italiano, mi "mancha" mi pecado pasado consistía en haber residido unos años en este país; país subdesarrolado, tercer mundo. Sufrí hostilidad y agresiones físicas aparte de verbales. Aunque no me quejo, gracias a ello desarrollé un espíritu marcial que espero recobre vigor. Me adapté, y no cobijé rencor por las viejas ofensas. Mi padre era obrero, trabajaba y cobraba su sueldo a la par de cualquier obrero raso. Nuestro domicilio, unas oficinas en desuso que nos prestaban y que acondicionamos a hogar.
Hoy, en mi ciudad natal, donde junto a mis amigos jugábamos carreras de bicilceta se levanta una mezquita cuya edificación fue pagada con fondos de la Comuna, y mediante fondos de la Comuna se instalaron baños especiales en las fábricas, removiendo inodoros y mingitorios, así que los musulmanes se limpien el culo a su usanza. La Italia que no es mi Italia ofrece asistencia psicológica gratuita a los rumenos prófugos de la justicia de su país, gente que prostituye a sus mujeres y las mata a cuchillazos por no desperdiciar una bala; Italia dispone a los comerciantes chinos puestos gratuitos en las públicas ferias, regala habitaciones y barrios enteros a hindúes e inmigrantes de Bangladesh; el barrio chino de Milán se subleva contra la legislación de la ciudad y anima disturbios; marroquíes y senagaleses explotados por italianos ilusionados con tornarlos esclavos acusando la crisis se marcharon hacia países vecinos. Un trabajador italiano promedio pena manteniendo su empleo, o lo contratan por el tiempo de una semana y bajo el yugo de la hipoteca la arrastra por 15, 20 años, por ende no contrae matrimonio ni tiene hijos. Un italiano sobre tres recurre a la prostitución transexual extranjera y local-, 73 transexuales por año son asesinados en Italia. Para una consulta médica a un traumatólogo hay que sacar número y ponerse en lista de espera ¿y mientras tanto, con una fractura? la situación sanitaria ya era alarmante veinte añós atrás, no había camas disponibles, ahora tienen que ubicar a extranjeros o tienen que ubicar a italianos, siguiendo no sé qué método. Los institutos educaticos observan impotentes el crecer de la violencia juvenil, simultáneamente se tratan normas de introducción de la enseñanza del Corán en escuelas del Estado (ante la bochornosa deficiencia de las privadas); a duras penas se prohíbe el burqa y se acepta que las mujeres musulmanas, en un país que se jacta de ser laico, conserven la sumisión al primer velo. El porcentaje de católicos, no... ¡ni siquiera! el porcentaje de cristianos en Italia se está reduciendo a una minoría que es políticamente correcto denigrar e incorrectamente político simpatizar; el Vaticano cierra sus ventanas en las narices de sus fieles. Las iglesias centenarias de provincia, invaluables tesoros arquitectónicos, históricos y culturales se caen a pedazos o son arrasadas.
De Oriana Fallaci, en Italia, se burló buena parte de la intelectualidad, la izquierda acomodada preferentemente. Oriana fallaci, hija de la Resistencia, de un partisano que murió después de las torturas nazis, la niña Oriana de diez años que arriesgaba la vida llevando mensajes de un campamento a otro. La Oriana que escribe un libro, una carta a un niño que no pudo nacer, el suyo. La Oriana que delante de Khomeini se arranca el velo y le grita tirano, la Oriana herida de gravedad y salvada de milagro en medio de la represión en la plaza del Zócalo de Ciudad de México, corresponsal de guerra en Vietnam y la Guerra del Golfo...

Y acusaron de racista, beligerante y homofóbica a una mujer que llevaba años combatiendo un cáncer pulmonar que finalmente la derrotó a los 77 años, sola y rebelde a la muerte hasta el último día. Había suficiente para ganar un juicio por difamación, pero esa es la costumbre de los que se saben con el culo sucio.

jueves 22 de octubre de 2009

Oriana Fallaci. Antiactivismo homosexual II

"Los putos tienen el cerebro chico, son seres estúpidos y chismosos"

Afirma que exclamó Oriana Fallaci su ex secretario que publicó el libro Los ojos de Oriana. Libro curiosamente chismoso y malintencionado. Sin que pudiese confirmarse una opinión que en calidad de ciudadano libre que ejerce su derecho de opinión, la comunidad homosexual italiana puso el grito en el cielo y los blogs homosexuales y artículos periodísticos, notas de revistas en condena en cadena echando abajo la reputación literaria y periodística de Oriana. Una frase y te los ponés en contra. Peor aun: en algunos países se inicia una demanda millonaria por "homofobia". Ajá...
¿Existe obesofobia? ¿existe enanofobia? ¿existe anorexofobia? son enfermedades, sin embargo yo puedo escribir aquí, un espacio público en una medio comunicativo de masa que los obesos son unos "gordos de mierda" y ninguna autoridad me mandará a la hoguera ni al banquillo de acusados ni iniciará demanda por cinco centavos de pesos eternamente devaluados.
Se estudian proyectos de ley que gravarían las penas por homofobia, esto significa que el culpable se hará merecedor de una condena que no recibe un estuprador. ¿Gravísima es la homofobia?
Yo puedo escribir, entonces, declarar públicamente que a un país lo arruinaron los "negros de mierda" y nadie moverá una patilla o enarcará una ceja, aquellos dotados de piel cetrina o mate me tildarán de idiota, algunos envalentonados me llamarán racista, pero no se iniciará una demanda en mi contra. El repugnante e insosteniblemente idiota comercial de trillonarios.com muestra a un enano lanzándose por la ventana, un enano no decidió ser tal, de modo que burlarse de ellos sería una afrenta, una crueldad; los he visto grotescamente ridiculizados en el programita de Marcelo Tinelli, claro está que los enanos se prestaron al juego, facturan con eso, de eso "viven", y sin mediar palabra una multitud de espectadores pensará que en efecto no les queda salvo esa modalidad de ingreso económico: la profesión de payaso.
Una ley anti-discriminación se aplica indiscriminadamente (no es una contradiccón), la república no debe favorecer a ningún particular, sea individuo o grupo, debe ser igual para todos. Yo concordaría a pacto que se aplicara a obesos ofendidos, enanos ofendidos, anorexicas ofendidas, a católicos y cristianos e islámicos ofendidos, etc...

¿Hasta cuándo durará el argumento que es un lema del activismo homosexual?: "Los enemigos de los gays son gays reprimidos" y "Los que no son gays son gays reprimidos", o sea que todo el mundo es gay para ellos o quieren que sea gay. ¿Oriana Fallaci tenía entonces razón?
Voy a explicar algo muy básico o elemental: el único problema sexual humano se cifra en dos incisos y se reduce a uno: no practicarlo y no practicarlo con quien se desea. Basta. Sigmund Freud atajó cada desacierto de su teoría pseudocientífica argumentando que donde él no acertaba era el subconciente ejerciendo represión; calificaba a la homosexualidad de desventajosa y la atribuía a la influencia materna, y llegado el caso que el paciente lo negara Freud le respondía "Sí, su madre fue, es que usted no lo recuerda". En el psicoanálisis de Freud la represión del subconciente es benigna, dado que nos impele a nuestros inconvenientes impulsos que van desde el incesto al homicidio pasando por la antropofagia, la pedofilia, zoofilia, necrofilia y demás parafilias ¿Significa que la autorepresión es digna de encomio? si lo pensamos así es, puesto que implica sacrificio y esfuerzo.
Pier Paolo Pasolini y Federico García Lorca siempre fueron abiertos respecto a sus elecciones sexuales y las tuvieron por lo que son, siendo abiertos se han defendido en una época en que manifestarlo era no sólo una audacia sino un peligro. Restaría méritos al Pasolini hombre en base a las sospechas de pedofilia, no quito a Lorca que perdió la vida por su orientación sexual, lo que es absurdo. Oscar Wilde pagó su desafío a la Inglaterra puritana con dos años de trabajos forzados y secuelas que lo llevaron a una muerte deshonrosa y solitaria. Lo mismo Paul Verlaine, quien se entregó a la justicia holandesa, país que actualmente despenalizaría la pedofilia. El cineasta Franco Zeffirelli manifestó su desagrado contra el Gay-Pride en Roma coincidiendo con el Jubileo 2001, celebridades y artistas políticamente correctos (alcahuetes oportunistas) se unieron al desfile y se divirtieron de lo lindo granjeándose una feta de público mientras Franco Zeffirelli lo tachaba de fantochada y ridículo el orgullo gay no habiendo en una preferencia sexual nada de qué enorgullecerse. Michel Foucault y Feddie Mercury murieron de SIDA (de acuerdo: Freddie era hindú) y no salieron a la calle a hacer campaña pro-gay sino que se infectaron por promiscuos durante un período en que serlo, y, por ignorarlo, era mortal.
La Europa de hoy no tiene a un Wilde, un Verlaine, un Lorca, un Pasolini y muchos otros que no nombro por comodidad, sino que tiene un Partido del Amor, pedófilos homosexuales de Holanda, una España que celebra matrimonios gay y admite adopción gay; la ETA bombardea España y Rodríguez Zapatero, que subió al poder gracias al atentado de Atocha casa a homosexuales; al parlamento holandés deberían entregarle el Nobel por la Paz -tan contestado el de Obama- por iniciar la despenalización de una ignominia y demostra amor al prójimo y "especial" protección de la infancia y antes que me olvide preocupación por la defensa de los animales ya que el Partido del Amor pide libre práctica de la zoofilia con o sin menores participando.
¡Me das asco, Europa hipócrita y timorata! y no me extraña que el Oriente Medio islámico te vea maligna, corrupta. No, no es el Islam que te invade sino que ese huésped ingrato lo dejás entrar porque le tenés miedo, no en son de tolerancia e integración cultural.
El fenómeno tiene un origen, creo yo, y fue el día que la Organización Mundial de la Salud sacó a la homosexualidad de la lista de patologías psiquiátricas y psicológicas, cosa que aplaudo.

Llevo dos día ya realizando la doble masticación vacuna, salvo que de bilis a raíz de un intercambio altamente docto e instructivo y por el mismo motivo soberbiamente afrentoso. En Facebook, dentro un área de discusiones se medían un activista homosexual secundado por una estudiante universitaria bien presuntuosa y un simple ciudadano solo con paciencia de santo. No citaré las inquinas pronunciadas, no reproduciré ni comentaré las agresiones gratuitas del activista hacia el Cristianismo, rehén preferido del movimiento gay porque se guarda de alimentar una segura y sanguinaria reacción musulmana, lo último no importa y en última instancia el Cristianismo por cierto a mí no me necesita.
Sobre la temática de asignación de casas populares o comunales destinadas a las familias de escasos recursos económicos, acerca de la prioridad de asignaciones:
Ciudadano común y tolerante- "Mi esposa y yo no tenemos hijos, pero podríamos conseguir que nos asignaran un alojamiento ¿te parece que no nos corresponde?"
Activista homosexual- "No sé ¿y si mi novio y yo quiséramos ese alojamiento y lo ocupáramos en lugar de ustedes?
Ciuadadano común y tolerante- "temo que me obligarías a denunciarte por abuso de poder."

Michel Foucault reputaba peligroso el accionar de los movimientos de liberación homosexual que, al abusar de las concesiones otorgadas por el Estado irían en pos de mayor poder y su lucha sería identificada por el resto de la sociedad con una mera imposición de un denominador común limitado a una práctica sexual. El desenlace generaría el enfrentamiento y el inevitable combate de la homosexualidad.


miércoles 21 de octubre de 2009

Oriana Fallaci. Antiactivismo homosexual I


A medida que me adentro en Facebook que me permite tener una correspondencia inmediata con mis compatriotas, mayor me felicito por haber tenido la previdencia de dejar mi Italia. Mi Italia no es la Italia por boca de italianos cultivados en podrida, verborrágica, casi incontinente retórica vana y banal y banalidad retórica. En especial por tratarse de un país que en su tradición (luego, identidad de pueblo) se está yendo al reverendísimo carajo; de esto encontré coincidencia con la periodista y escritora Oriana Fallaci -fallecida el 14 de septiembre de 2006- máximo exponente de independencia de la dictadura del political correct, subgénero desviado de tolerancia por temor o tolerancia por conveniencia. Falsa tolerancia, por ende, hacia quienes tolerancia no tienen.

"No quiero ver esa mezquita, está muy cerca de mi casa en Toscana. No quiero ver un minarete de 24 metros en el paisaje de Giotto, cuando en sus países no puedo llevar una cruz o una Biblia. Si estaré todavía con vida iré a lo de mis amigos de Carrara, la ciudad de los mármoles. Allí son todos anárquicos; con ellos junto explosivos y la vuelo por los aires". Dijo Oriana.
Es el pensamiento de más personas de las que podemos imaginar, unos tienen el coraje de expresarlo, y no por ponerse en contra de los musulmanes, para eso no precisamos de declaraciones explosivas (nos odian igual, aunque no todos, los que no conocen no nos odian), sino por oponerse a la prostituta izquierda que infecta el ambiente político de mi amada patria, izquierda que finge aborrecer a su primer ministro pero que no soportaría verlo fuera del gobierno pues podría ser llamada a gobernar, cosa que teme en lo profundo de su parásito desempeño político. Si Silvio Berlusconi es hallado culpable de los cargos en su contra ¿la oposición de su gobierno no debería ser acusada de asociación ilícita?
La responsabilidad exige ecuanimidad al ser repartida, pues no hay invasión cultural posible sin la complicidad, no hay franqueo a las instituciones, no hay atropello perpetrable si la facción amenazada se defiende y no acepta por debilidad lo que no le pertenece ni debe pertenecerle. Oriana Fallaci en sus últimos escritos señala la incompetencia de la política occidental europea, incapaz de ofrecer resistencia ni de presentar dignidad, decadente cultural, social y antropológica. Por impulsiva consecuencia se reviven los mitos fascistas de Europa, no advirtiendo lo retrógrado de una postura ideológica que fue una relidad, una época, y que por consiguiente no es refundable.
Cuando un grupo hace lo imposible por destacarse enarbolando las banderas de antiguas persecuciones y pecados cometidos en el pasado, pero que de esa bandera se vale a los fines de destacarse y no reclamar ya derechos sino privilegios, ese grupo, ese sectarismo, identificado por su único denominador común se hace acreedor de la reacción de las masas; es el indeseable efecto colateral de la discriminación a la inversa, es decir cuando aquel grupo otrora discriminado, discrimina; discrimina NO tolerando las normativas preexistentes, discrimina apropiándose de privilegios sin acatar obligaciones, discrimina prevaricando, discrimina con el apoyo de los organismos de Estado, con un consenso que no ha recibido que sin embargo exige, discrimina con sus instrumentos de propaganda masiva, discrimina junto a la prepotencia del capital (que tiene la última palabra en cuaestión de prepotencia), discrimina ofendiendo para no ser atacado el concepto de sacralidad, incurriendo en la infracción que es la profanidad (delito en EE.UU)... Discrimina si no respeta el contrato social. Y el contrato social nos reconviene a dar por lo que hemos recibido, lo pactado. Igual que cualquier contrato.

"Los gays, como los musulmanes que pretenden que todos seamos musulmanes, pretenden que todos seamos homosexuales".

Si en algo estoy de acuerdo con un musulmán es en no soportar que se mancille el respeto hacia mi religión, mi credo, porque parte de mí y es mi componente, porque no hay cultura al mundo viva con sus mitos y simbolismos muertos, porque la muerte de una religión no es el fin de la Fe, pero es el principio del fin de una civilización, tras lo cual lo que queda son escombros, al fin material arqueológico; y lo que no voy a tolerar, jamás, es que ningún maldito fundamentalista alzado, gonádico, desatado extremista del ano banalice mi religión, la ridiculice, la subestime o a los efectos de alzarse por encima mío y de aquellos que me representan, la convierta en argumento falaz de desprestigio. El pacto es claro: cada cual con la suya en acuerdo o indiferencia (y todos estamos de acuerdo con lo que no nos interesa); no te vas a cagar en mi profeta ni en mi deidad impunemente. No te recibo en mi casa ofreciéndote una cena vegetariana porque sos vegetariano para que luego te atrevas a convertirme a tu dieta o arrebatarme la casa ante mi negativa; la hospitalidad es sagrada hasta que escupís el piso de la casa que te recibe.
Ningún detractor de la Cristiandad osa desafiar al Islam, debido a que no son los musulmanes iracundos sino nosotros reos de proteger nuestro credo, sea el que fuere. Y hasta aquí no hay de qué preocuparse.

"Y mientras esto sucede llega "el señor Rodríguez Zapatero" y arroja a las ortigas el concepto biológico de la familia, autorizando el matrimonio gay, y (lo que es peor) la adopción gay: sin que nadie lo tildara de cretino: el mundo está en llamas, el Occidente hace agua por todas partes ¿y este pierde tiempo con matrimonio gay y adopción gay? Si se cuestiona el matrimonio gay y la adopción gay se termina en la hoguera como cuando uno dice su opinión sobre el Islam. Te acusan de racista, de fascista, de mojigato, de incivilizado, de reaccionario. Un ser humano nace de dos individuos de sexo opuesto. Un pez, un pájaro, un elefante, lo mismo. Para ser concebidos es necesario un óvulo y un espermatozoide, mientras que un homosexual el óvulo no lo tiene. El vientre de una mujer, para trasplantárselo, tampoco. Y no hay biogenética al mundo capaz de resolver ese problema.
Cuando hablan de adopción gay me siento depredada en mi vientre de mujer.
Porpondría la camisa de fuerza.
El punto es que frecuentemente la homosexualidad deviene ideología, como si fuera un estado de gracia, más aun, de superioridad y la normalidad una desventaja, un estado de inferioridad.- y durante un almuerzo con Pier Paolo Pasolini, recuerda Fallaci- En la imagen de dos hombres o dos mujeres con el neonato en el medio recitando la comedia de María y José veo algo monstruosamente equivocado".

El caso es que personalmente estoy de acuerdo con la unión civil entre personas del mismo sexo: la unión civil es la firma de un acuerdo económico y legal o la legalización de un acuerdo monetario, un documento de coparticipación y traspaso de bienes, sería -y eficazmente lo registra Emile Zola en algunos breves relatos costumbristas- la forma de prostitución por excelencia la que sella los tratados comerciales con la formalización ante el Estado, garantizando el cumplimiento de lo pactado. Las uniones de hecho son una realidad reconocida por el Estado, no involucran juramentos morales que quebrantar, rinden honor a la verdad.

El inflamado activista homosexual acomete, arremete y se ensaña visceralmente con el Cristianismo, siendo precisos, con el catolicismo (dejando intacto algún banco del Vaticano) aunque hay entre ellos bastante gente decente que ha entendido que es una de las pocas doctrinas que podrán aceptarlos, que en rigor los acepta, o que debiera, pues no es cristiano despreciar un individuo por sus costumbres sexuales -en tanto no incurran en delitos ni crímenes- como no lo es sepultar presos a una codena social peremne. El homosexual prevaricador, conspirativo, se guarda bien de censurar otras religiones ¿por qué? Porque el Cristianismo es el único credo que dio marcha atrás, hizo concesiones sobre cuestiones de relieve, admitió algunos de sus errores, las religiones no cristianas no son de retroceder. Entonces se aprovecha y agrede, agrede a bienintencionados creyentes. Lejos de mí querer acercarlos a mi religión, no necesito adeptos, es más, inclusive soy celoso. No es mi intención evangelizar, sin embargo, la del proselitismo homosexual sí. Por suerte, con los poquísimos homosexuales que conozco mantengo un cordial trato de ciudadano a ciudadano, de modo que en la bolsa caben los correspondientes. Ni más ni menos. Así debe ser, vivimos en sociedad, yo estoy en la cociedad sin ser partícipe de ella, no soy su integrante, no gozo de mis principios, derechos, no percibo el "vuelto" de mis obligaciones.
Mi bronca mal masticada y digerida a implosión se dirige a los activistas homosexuales, y en ellos, señores mío, me cago, me cago venerable, rotunda y categóricamente, ya que ellos tuvieron la precaución de apuntar bien el chorro para cagarse en nosotros, y demarcar bien las diferencias, desintegrarse de los hombres que por legítima elección no desean chuparse un pene y de las mujeres que por legítima decisión no desean arrimar los dedos a vagina ajena. Esto no me molestaría, no debiera, no teóricamente, repito:estoy exento de la sociedad que no reconoce mi limitación y mi discapacidad, que, con su modus operandi hacia individuos en condición similar a la mía, no me permite liquidar una deuda que arrastro desde hace seis años teniendo la bondad de acercar a mi domicilio el documento que debo firmar dado que no puedo ser yo el que se desplace. Ajá, soy un discapacitado, y tengo obligaciones, ni un malparido derecho. Empero, un homosexual, o sea, entendámonos, un individuo que se define por su circunstancia -no por su condición en cuanto la voluntad participa de ella lo que la condición es el adverso de la voluntad (¿me define mi condición?)- un homosexual tiene sus privilegios en España y los tendrá en Italia. Excepto que ocurra lo que el filósofo y escritor Michel Foucault vaticinara.
(Sigue mañana)

domingo 11 de octubre de 2009

La NASA apuntó a El Calafate y le pegó a la luna

Esto no es tan en joda y rememora los magistrales zafarranchos perpetrados por la agencia espacial norteamericana en su meteórica trayectoria. Desde que la NASA tuvo que poner a sus muchachos en escafandra a pasar la aspiradora al lente empañado del telescopio Hubble, el descrédito precipitó sobre cada misión en orden retrospectivo, y hoy ya casi nadie duda de la humillante derrota de Estados Unidos frente a la Rusia soviética en la carrera espacial. Así es: los "yanquis" nunca pisaron la luna, es por eso que, en represalia, la cagaron a tiros.
Sí señores, salvo el título, lejos de mí explayarme en chanzas fáciles, tan sólo diré que si el objetivo era detectar hielo en el polo sur de nuestro satélite observado en el polvo y escombros que supuestamente desprendió la detonación y del que no se vio ni un cubito a través de la Web de la NASA, con menos gasto se desviaba el curso de una par de misiles intercontinentales hacia el Perito Moreno, en una de esas, de paso le atinaba a la hostería Los Sauces u otra propriedad del K-gate; de una nos librábamos, y por primera y única vez los U.S.A habrían hecho algo por nosotros ahorrándonos gastos. Y si no miren cómo quedó la superficie lunar después del impacto del proyectil Centauro y del LCROSS (Lunar Crater Observation and Sensing Satellite):


Sin estar llena, le dieron de lleno y para que tenga. En adelante hablaremos de tres cuartos de luna menos 500 toneladas de piedra cósmica, y, desde luego, un nuevo cráter, finalmente artificial, que es obra del hombre donde el hombre (o aquel espanto y engendro que el cientifismo deshumanizado dejó en los anales de las quimeras) nunca pudo llegar, y espero que nunca llegue, no obstante pueda a remotísima distancia igualmente procurar daño, cosa que demuestra la última profanidad cometida.
Observen a la izquierda de la toma, es el lado oscuro de la luna al que no le apuntaron por no ser el blanco adecuado. Es mejor que nos esforzemos en tomarlo en solfa mientras nos merma la gracia. Acude a mi mente un poema de García Lorca incluido en el Romacero Gitano, el Romance de la luna luna junto a las reiteradas advertencias que sonaban exageradas y cansadoras de Ernesto Sabato sobre las catastróficas consecuencias de la dictadura tecnológica y la progresiva degradación antropológica desde Hombres y Engranajes. No exageraba.


Aun ante las apariencias de un experimento derivado en fiasco, la NASA insiste en afirmar que se siente satisfecha con los resultados, sin ser los esperados, y que tardará semanas en procesar los datos recién adquiridos y confutar la existencia de agua lunar, en tanto se expresan con entusiasmo:
"La misión ha sido un rotundo éxito que nos permite comprobar que el tamaño de la luna es grande lo suficiente para acertarle desde acá sin tomar demasiado la puntería, aparte de que está bastante lejos de nosotros".
Pero no lo bastante lejos.
Simultáneamente, buscadores de OVNI's y apasionados en ufología de todo el mundo que permanecieron alerta con el oído pegado a sus radares caseros a la espera de algún signo vital o de reacción al ataque astral se han encargado de tranquilizar a la opinión pública:
"No hay el menor rastro de contraataque, a esta altura de los acontecimientos podemos formular dos hipótesis. Una es que si hay vida inteligente en la luna se trata indudablemente de una civilización avanzada en extremo pacífica y tolerante. La otra es que no hay vida en la luna, si es que existen lunáticos, somos nosotros".